lunes, 12 de abril de 2010

A mis hijos

Querido hijo mío,

Si un día vienes a este mundo, quiero decirte que te quiero. Puedes decir con orgullo que ya te quería mucho antes de ser ni tan siquiera dos células juntas.

Vendrás del amor. Esa será siempre tu raíz.

Te criaré a golpe de refrán.

Ojalá seas siempre fuerte y valiente. Ojalá no te dé miedo nunca defender la justicia.

Hijo mío, siempre voy a ser tu hombro si quieres llorar.

No te olvides nunca de que no hay nada nuevo bajo el sol. La pax romana la siguen practicando hoy los gobiernos. El dinero que tú llevas en el bolsillo lo quiere todo el que se inventa algo para venderte, ya sea material o inmaterial.

Lo más bonito que tú tienes es la sonrisa.

Quisiera poder escribirte aquí la receta de la felicidad y el remedio para todos los males. Pero eso no puedo. Lo que sí puedo es darte un beso.

Que no te falte nunca un gramo de locura. Haz lo que debas.

Un abrazo para cuando llegues.



Sherezade

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