viernes, 13 de noviembre de 2009

Azul...

La princesa se preguntaba con frecuencia quién se llevaría su corazón... Esperaba hora tras hora, cada seis minutos, mirando cuidadosamente a través de los ojos de sus innumerables visitantes. Pensaba que si lo hacía así, podría llenarse el vacío que irremediablemente carcomía su corazón.

Luego de sus audiencias, fatigada, salía al balcón de su castillo y miraba muy lejos en el mar. Tantos la miraban sin respuesta a su inquietud: unos se asustaban por sí mismos y otros ofrecían mar, cielo y tierra. Terminaba por no hallar respuesta y se refugiaba nuevamente en el sueño.

Un buen día, mientras descansaba de sus audiencias, salió al balcón y el resplandor agudo de una mirada fugaz cayó sobre sus ojos y luego recorrió su cuerpo. Sorprendida por su estremecimiento, fijó su mirada en los ojos del dragón azul y luego recorrió su cuerpo y alma en dulce libertad.

Las audiencias habían terminado. El dragón azul se internaba más allá del mar sin escuchar la mirada de la princesa.

Desde entonces en cada amanecer, la princesa canta al mar en busca del dragón azul...

http://www.youtube.com/watch?v=61xUAVNoYu8


Clepsidra.

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