La isla permanece ignorada, encerrada por árboles verdosos y un círculo dorado de arena. Está en el centro de un mar que nadie entiende, rodeada de nada, donde las aves revolotean como ángeles mensajeros escapados del cielo. Seres que miran suavemente desde las sombras y abejas que se envuelven en un manto de almíbar, regalo de amor lujurioso en danza con las flores. Arroyos etéreos y voces de cavernas interiores. Tesoro oculto y olvidado muy cerca del corazón.
No necesitas permisos, ni papeles, ni batallas contra seres desconocidos.
Encuentras el deseo -tierra feliz-, legión de abrazos amanecidos entre besos. Voy desnuda de incertidumbres y mis brazos se quedan anudados a tu cuello. Me entrego a ti en cuerpo tibio y oleadas marinas. Desfallezco, cálida, caminando descalza sobre el terciopelo de tu pecho descubierto. Soy libre de la muerte y contigo sin tiempo ni espacio.
Clepsidra.
Palabras de Amor Para Mi Esposo
Hace 6 años